ODISEA
Con la pampa tatuada en las pupilas,
angustioso horizonte cardinal,
transcurro otros paisajes, no los mios.
Casi ajenos, prestados se dirían.
Viajo en tren por el árido pedrusco
acaso recordando lo imposible;
certero de que todo es un instante,
ya sea sueño, ya indigente vigilia.
Me observo en el cristal de la ventana
buscándome esa pampa en las pupilas,
quizá un verdor que siempre me fue ajeno.
Puesto el ser en la yema de mis dedos
palpo la calavera de mi rostro,
y más allá el paisaje continúa.
(de 'Poemas Catalanes')
LA SUERTE QUE NOS TOCA
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*Bucólicas*
*UN CORREO*
Hoy recibí un correo desde México
con treinta y seis segundos de un arroyo
que estaba en Oregón.
Alguien filmó con su teléf...
Hace 1 día